6/2/11

Diorama

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Una gran maleta vieja, gastada, enorme como un elefante. Se abrirá dejándonos ver en su interior otra maleta más pequeña. La operación se repetirá sucesiva y mecánicamente varias veces. La última maleta contiene un teatrino cuyo interior está lleno de agua. En la pecera hay una navaja de afeitar y una nariz.

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(De Dioramas y Teatrinos)

16/10/10

Lección de anatomía

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atención:
no hay pulso (solo algo así como el sonido de la lluvia en las palanganas del vertedero)
solo el alma de los maniquíes y de la piedra pómez
corazón que es todo esparadrapo
vieja caja de cambios
alternador y fusibles en buen estado
cañón de un ala torcida
pluma ennegrecida de la tinta
vean el cuerpo es un rastro de pérdidas
cuenca vacía y pulida del sexo
pespuntes de modista sobre los hombros (alguna aguja olvidada)
nada dentro del cráneo (aunque... oh una flor de papel de periódico!)
aquí anidaron varias veces los ángeles es evidente observen
un sillín de bici y un escapulario no tienen gran importancia
papeles viejos cartones de envolver sardinas trozos de red
desgarrones de gris por todo el cuerpo
y cosidos de todo tipo muy mal hechos
el aparato locomotor debía de funcionar mal muy mal

los labios en cambio fíjense guardan un color azul


(de Cajón de la maquinaria)

12/8/10

declaración universal de intenciones

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Y tomando sus pechos con ambas manos
y mirándola a los ojos le dijo:

Yo quiero hacerte primero la Revolución Francesa
y luego ya, si nos queda tiempo y ganas,
todo eso de la primavera y los cerezos.

24/5/10

Clic

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Cuando el telón se alza el escenario está a oscuras. Apenas podrá advertirse un cable tendido de uno a otro extremo de la embocadura a una altura de metro y medio aproximadamente.

Por la derecha, sobre el cable, entra, cómo no, el consabido FUNAMBULISTA. Aparece solemne, vestido con una bata de japónica, y llevando una palmatoria encendida

Recorre la longitud del cable deteniéndose aquí y allí para encender un gran número de bombillas suspendidas a distintas alturas: clic, clic, clic, clic.

Cuando el FUNAMBULISTA alcanza el extremo izquierdo, el escenario ha quedado iluminado con un sinfín de bombillas, por lo que apaga su vela.

FUNAMBULISTA (susurrando, al público): me hice funambulista porque adoro las nubes. Pero me horroriza la oscuridad. Mi casa, que es la noche, tiene unos techos fastidiosamente altos. Buenas noches.

Sobre los ojos se coloca un antifaz para dormir, y sale.

Silencio.

Cae el

TELóN


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