24/5/10

Clic

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Cuando el telón se alza el escenario está a oscuras. Apenas podrá advertirse un cable tendido de uno a otro extremo de la embocadura a una altura de metro y medio aproximadamente.

Por la derecha, sobre el cable, entra, cómo no, el consabido FUNAMBULISTA. Aparece solemne, vestido con una bata de japónica, y llevando una palmatoria encendida

Recorre la longitud del cable deteniéndose aquí y allí para encender un gran número de bombillas suspendidas a distintas alturas: clic, clic, clic, clic.

Cuando el FUNAMBULISTA alcanza el extremo izquierdo, el escenario ha quedado iluminado con un sinfín de bombillas, por lo que apaga su vela.

FUNAMBULISTA (susurrando, al público): me hice funambulista porque adoro las nubes. Pero me horroriza la oscuridad. Mi casa, que es la noche, tiene unos techos fastidiosamente altos. Buenas noches.

Sobre los ojos se coloca un antifaz para dormir, y sale.

Silencio.

Cae el

TELóN


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